Manejo adecuado del estrés post-terremoto

Gran parte de la población está sufriendo las consecuencias post-terremoto. Algunas de sus secuelas son muy visibles, como las ciudades destruidas. Otras son menos evidentes, tales como los estados ansiosos y las alteraciones del ánimo. Estos "sismos vitales" tienen también réplicas y requieren atención médica. Aquí, el Dr. Roberto Tabak, médico siquiatra, nos explica cómo tratarlos.

En la situación actual del país, luego de haber sufrido una catástrofe natural de gran magnitud, es normal que las personas experimenten sensaciones no habituales de mucha ansiedad.

"Este estado del ánimo suele acompañarse de síntomas como miedo, inseguridad, dificultad de concentración, sensación de ahogo, palpitaciones, sequedad de la boca, temblores, sudoración, náuseas, diarrea y problemas del sueño", explica el Dr. Roberto Tabak, médico siquiatra.

Debe tenerse en cuenta que la ansiedad es una emoción básica del ser humano, que nace como una necesidad de defenderse ante el peligro. Por tanto, tenemos que entender que, aunque nos parezca desagradable, no es anormal. Un acontecimiento excepcionalmente estresante como ha sido el terremoto, que conduce a circunstancias no habituales y persistentes puede generar distintos tipos de síntomas, propios de enfermedades clasificadas como "trastornos de ansiedad", donde se incluyen el estrés agudo y el estrés post traumático.

Desde luego hay muchos otros acontecimientos y factores que pueden resultar estresantes, por imprevisibles, dolorosos o desestabilizantes. Podríamos calificarlos "sismos vitales", que al igual que un terremoto, alteran la vida, las relaciones sociales y laborales, o nuestras seguridades, como es la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo o un rompimiento afectivo.

UNA AYUDA NECESARIA

Las características del evento como también de la persona, influyen en la respuesta psicológica y biológica a estos acontecimientos traumáticos, pudiendo generar intensos sentimientos de vulnerabilidad e inseguridad. Estos hechos que hemos llamado "sismos vitales", también tienen réplicas, como son los recuerdos en los que se revive la situación, a veces con una intensidad tal que la persona se comporta como si el factor causante del trauma estuviera sucediendo nuevamente.

"Las personas sometidas a un evento traumático de estas características e intensidad deben necesariamente recibir apoyo médico y educación para manejar su estrés", recomienda el Dr. Tabak. En algunos casos, habrá necesidad de terapia farmacológica para manejar la etapa aguda del estado ansioso, En el intertanto se evaluará médicamente si será necesario utilizar otros tratamientos a posteriori. Es adecuado en esta situación transitoria el uso de benzodiazepinas, que permitan el manejo de los síntomas ansiosos.

En general, las benzodiazepinas de mejor resultado para tratar trastornos de ansiedad se pueden diferenciar por la duración de su acción y por su capacidad para producir sueño.

• Si una persona tiene síntomas ansiosos, pero requiere seguir funcionando laboral y socialmente con normalidad, la mejor alternativa es el uso de Clotiazepam(*). Este medicamento disminuye la ansiedad, con mínimas alteraciones cognitivas.

• Si, por el contrario, la persona no requiere estar en una condición de alerta, o bien se hace aconsejable una sedación más prolongada, puede usar cualquier otra benzodiazepina de duración intermedia.

Pasado un tiempo prudente después de la exposición al evento estresante, si los síntomas aumentan en intensidad, o bien se prolongan en el tiempo, resulta indispensable la derivación oportuna al especialista para adoptar otras medidas terapéuticas que eviten futuras consecuencias emocionales.

Ante un sismo intenso –de la tierra o de la vida-, a nivel de las emociones también hay una etapa de emergencia (el control del estado ansioso) y una de reconstrucción (retornar al estado emocional normal, superando la sensación de vulnerabilidad e inseguridad). Lo aconsejable siempre es pedir ayuda.

* En Chile se comercializa con la marca RIZE.

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